DESODORANTES
Es importante saber que la transpiración
es un fenómeno natural e indispensable para mantener equilibrada la temperatura
corporal (37° C) y eliminar parte de las toxinas que produce nuestro organismo,
proceso vinculado a dos tipos de glándulas sudoríparas: ecrinas
y apocrinas. Las primeras se ubican en todo el cuerpo, responden al calor externo
y al ejercicio físico, su secreción es líquida y su misión
principal es regular la temperatura; en tanto que las segundas, menos numerosas,
se sitúan bajo los brazos y en genitales, sus fluidos son de tipo graso
y aunque son inodoros (sin olor) cuando se originan, se vuelven olorosos al
ponerse en contacto con las bacterias de la piel.
Es por ello que desde tiempos prehispánicos los hábitos
de limpieza se han considerado muy importantes, por ejemplo, se sabe que los
aztecas se bañaban hasta tres veces al día y recurrían
a hierbas aromáticas para prevenir y eliminar olores corporales desagradables,
pues se consideraba que éstos ofendían al entorno. Así
ha sido a lo largo de la historia, pues el ser humano ha buscado constantemente
nuevas sustancias que le proporcionen aroma agradable, como las contenidas en
desodorantes, productos que neutralizan y/o acaban con el mal olor.
Algunos de ellos contienen bactericidas que actúan sobre
los microorganismos causantes de la degradación del sudor, neutralizando
aromas desagradables; el triclosán es uno de los ingredientes activos
más utilizados en sus fórmulas. Los antitranspirantes incluyen
sales astringentes, por ejemplo, algún derivado del aluminio, el cual
reduce la sudoración, pero sin restringirla. Actualmente, dichos productos
están dotados de componentes que poseen propiedades suavizantes e hidratantes,
como propilenglicol y triglicérido de ácido caprílico.
Es de considerar que las diversas fórmulas satisfacen
las necesidades personales, pues se sabe que generalmente el nivel de sudoración
en hombres es mayor que en mujeres, por lo que a ellos se les recomienda preferentemente
el uso de antitranspirantes, los cuales son de acción prolongada. Además,
si se toma en cuenta que el ser humano suda cuando hace ejercicio debido a que
el movimiento produce excesivo calor, estos productos resultan ideales para
caballeros, quienes dedican más tiempo al deporte.
Asimismo, pueden encontrarse para zonas específicas,
como axilas, cuerpo, pies, higiene íntima y cabello, en forma de spray,
polvo, barra, gel, crema, solución y roll-on. Además, hay diferentes
presentaciones que el consumidor puede identificar en sus etiquetas, las cuales
indican su característica principal, por ejemplo, si es "hipoalergénico"
(baja posibilidad de sufrir reacción alérgica), "no irritante"
(no contiene sustancias que puedan dañar la piel), "sin alcohol"
(su fórmula no incluye alcohol etílico), "sin fragancia"
(no tiene olor perceptible), "probado dermatológicamente" (sometido
a pruebas que indican que no contiene sustancias agresivas con la epidermis)
y "sin crueldad" (revela que no fue probado en animales).
Si bien el olor corporal es determinante en las relaciones humanas,
hay gran demanda en el consumo de desodorantes, pues se ha incrementado el número
de personas que se esfuerzan por oler bien, situación que ocurre no sólo
para gustarse a sí mismas sino, sobre todo, a los demás.
Sin embargo, los aromas corporales desempeñan significativo
papel en la comunicación sexual, ya que pueden proporcionar impulso para
iniciar el coito, incluso, hay quien se ha atrevido a afirmar que los desodorantes
y fragancias se inventaron con el fin de evitar que se despertara este tipo
de deseo entre desconocidos.
Por otra parte, debe tomarse en cuenta que aunque las personas
usen desodorantes en todo el cuerpo, los olores individuales nunca se desvanecen
totalmente, motivo por el que una misma fragancia huele distinto en cada consumidor.
Cabe destacar que los desodorantes son indispensables para el
ser humano, especialmente a partir de la adolescencia, ya que es una etapa en
la que se presentan cambios hormonales que intensifican la secreción
de las glándulas sudoríparas.
Consulte a su Médico.